12 cosas que amé en mi primera (y veloz) visita a Londres y 2 que no recomendaría

Ir a Londres este año fue todo un sueño: no solo porque le tengo pánico a los aviones y nunca me había subido a uno, sino que por mucho tiempo pensé que nunca lograría ahorrar lo suficiente como para visitar mi ciudad amada. Londres estuvo en mi mente desde que era una pre-adolescente, posiblemente combinada con la música británica que escuchaba en ese momento. Fue por eso que aunque estaba llena de ansiedad, en noviembre pasado no dudé ni un segundo cuando vi que podía conseguir un viaje de ida y vuelta (con solo una escala en cada caso) más una estadía por 5 noches a 2 km del Palacio de Buckingham por 1.400 dólares aprox. (Soy chilena y acá todo es muy caro, normalmente la estadía de 5 días más los vuelos de ida y vuelta podrían llegar a costar 7.500 dólares como mínimo).

Si tú también estás ahorrando para conocer esta ciudad de ensueño te dejo algunos de los lugares (en su mayoría gratuitos) que más me gustaron y las cosas que creo que nadie se podría perder. Allá gasté el equivalente a 600 dólares más o menos, aunque la mayoría lo gasté en comida, libros y tours por la ciudad para movilizarme de forma más rápida (era eso o aprender a usar el metro y en esta ocasión no lo logré).

1. Camden

Camden es un pueblito que queda a unos 3-4 kilómetros caminando desde la estación San Pancracio. Es muy relajado y encuentras muchas tiendas de curiosidades, ropa y muuucha comida. Dato importante: en Camden nada se puede pagar con tarjetas, así que asegúrate de llevar efectivo. Los precios van en todos los rangos. Comí comida rápida (camote frito con salsa BBQ china) por 6 libras aunque también vendían un trozo de bacalao con patatas fritas (el típico fish and chips) por cerca de 10 libras, algo que en mi país equivale a más de 12 dólares. Un poco costoso, pero es entendible porque es una comida apetecida por turistas. Eso sí, encontré un lugar donde vendían rollos primavera veganos a sólo una libra.

También tomé lo que sería un equivalente al vino especiado, pero sin mucho alcohol, (me costó 2 libras) y quise comprar muchas cosas pero no tenía tanto efectivo. Dentro de los recovecos de Camden también encuentras tiendas de marcas con precios mucho más altos. Tiene baños públicos en excelente estado, aunque como en todo Londres, hay que pagar para entrar (y tienen agua caliente para lavarse las manos). Este es un lugar al que me iría a vivir.


2. China Town

Fue el primer lugar que visité después de bajarme de un vuelo de más de 12 horas. China Town existía en mi mente desde que había visto la serie de la BBC “Sherlock”. Pero no es para nada como se ve en la serie. Es más pequeña, aunque igual de linda, no tiene tantas tiendas para comprar productos (en mi país existe Patronato, un tipo de China Town mucho más grande) pero sí muchos restaurantes. Comí allí uno de mis últimos días y estuvo muy rico. Está cerca de SoHo, donde además hay muchas tiendas de libros usados y cafés. Pasear es gratis, comer en un restaurante no tan caro puede costar cerca de 25 dólares por persona.


3. The British Museum

Está en la parte un poco más adinerada de Londres, cerca de Bloomsbury Street y es enorme y bello. Tiene varios pisos, escaleras gigantes y un baño 10/10 (me importan los baños). También tiene una mini cafetería que, aunque un poco costosa, es muy rica.

Aquí pude ver momias reales e incluso un Moai que fue donado de mi país cerca del 1800. Volvería una y otra vez, aunque con más tiempo. Es gratis.


4. La Torre de Londres

Soy totalmente fanática de los castillos y antes de irme de viaje vi un documental sobre la Torre de Londres en Netflix. Entrar no es gratis, vale cerca de 25 dólares y todo se usa para mantener el castillo y pagarle a la gente que trabaja en su interior. Vi absolutamente cada recoveco, entré a todas las tiendas e incluso me senté a tomar té y leer un buen rato cerca de donde se encuentran los cuervos.

En total, me demoré 5 horas en ver cada una de las habitaciones y pisos de la torre, y me hizo entender mucho mejor el período de cada uno de los reyes que vivió allí, especialmente de la era de los Tudor, que es mi favorita.


5. El Palacio de Buckingham

Estaba a solo 2 kilómetros de este lugar, así que también lo visité el primer día. Pasé por allí varias veces más, atravesando el parque para caminar hacia Victoria y luego hacia mi hotel. Durante la época en que fui, Abril, terminando el otoño y comenzando el verano, se puede ver el cambio de guardia cada día a eso de las 11 am. Es fascinante pero mucha gente se conglomera allí, así que si eres bajito como yo, puede ser difícil mirar. Nunca logré ver a la reina, eso sí.


6. ¿Las monedas de chocolate gigantes?

Da igual a donde fuese: en cada tienda de souvenirs, en los museos, en el castillo y hasta en Starbucks vendían monedas de chocolate gigantes. Jamás entendí la obsesión.


7. La National Gallery

Hermosa e imponente, la visité también en mi primer día en Londres. Es enorme y muy sencillo perderse (o que te duelan los pies de tanto caminar). Tuve la suerte de ver la colección de Monet y entrar es totalmente gratis, aunque puede que a veces te pidan revisar tu bolso si es muy grande.

Después aproveché de pasar por su cafetería a sentarme un rato. En el baño, obviamente, también había agua tibia para lavarse las manos.


8. Y la galería de retratos de la National Gallery

A esta fui un par de días después, y aunque la vi entera, mi propósito era claro: observar los retratos de la dinastía de los Tudors. También vi un retrato de la Reina con la princesa Margarita, su padre y su madre. Me gustó que fuese tan realista y exacto.


9. La librería Waterstones (específicamente la de Piccadilly Circus)

En mi país no existen librerías tan grandes, tan cómodas o tan baratas. Un día entré a comprar libros nuevos y en tapa dura. Compré 5 por cerca de 70 dólares, cuando en mi país muchas veces solo alcanzas a comprar 2 libros nuevos por ese valor. Está de más decir que me encanta leer en inglés y que encontré secciones que acá ni existen: como la sección de libros de correr.


10. La Estación San Pancracio

Si eres fanático de Harry Potter y sus películas, entonces tienes que ir a ver la plataforma 9 y 3/4.

Adicionalmente, pasé al Starbucks de acá (justo antes de ir a Camden) y probé el matcha latte, que acá aun no llega.


11. Fortnum & Mason

Si amas el té, y tienes ganas de gastar en él, esta es tu tienda. Fortnum & Mason tiene 4 pisos y puedes encontrar desde té, café, galletitas y loza muy exclusiva, hasta conservas, mermeladas y papelería. Efectivamente es muy costosa, pero el té que compré allí no se compara a nada que haya probado antes. También traje una mermelada de banana porque no se parecía a nada que hubiese visto antes. Quería comprar una taza, obviamente, pero eran tan costosas que no valía la pena si se rompía en el camino de vuelta.


12. La pizzeria de Jamie Oliver en Victoria

Debe ser uno de los locales menos costosos de Jamie. En el piso superior tiene una trattoria, que es más costosa. La propina mínima esperada es del 13% aproximadamente, en mi país es del 10%. Finalmente le dimos el 15% al chico porque fue muy amable al atendernos. Comí una pizza, probé unos palitos de queso y tomé una cerveza italiana.

Fue mi primera cena en Londres y el lugar era hermoso. El menú que comí, con los palitos compartidos y la cerveza, también me salió cerca de 25 dólares.

Cosas que no me gustaron tanto y que no recomendaría a los turistas necesariamente:

1. El London Eye

Fui en temporada baja y me costó cerca de 50 dólares. Fue un día lluvioso así que no había tanta gente, pero de igual manera tuve que hacer fila y esperar. Los tiempos están designados, así que tienes que esperar tu turno. Una vez que te subes, tu carrito avanza hasta arriba y luego baja. No toma más de 15 minutos. Si te toca con mucha gente o con muchos niños, ver hacia afuera no es tan sencillo.

Las fotos no quedan tan bien desde arriba, y para lo corto que es, creo que no es de las mejores opciones si es que no quieres gastar tanto. Por el contrario, si tu presupuesto es alto, visítalo igual. Yo hubiese preferido gastar este dinero en Camden.


2. El museo de Sherlock Holmes (aunque sí recomiendo la tienda de souvenirs)

El museo era casi tan costoso como el London Eye. En su interior, se encuentra una mezcla entre la vida de Sherlock en la serie de la BBC y su vida en los cuentos de Arthur Conan Doyle. La mezcla no me hizo gracia y la fila era muy larga.

Googlié imágenes antes de entrar, por lo que me salí de la fila y me fui a la tienda de souvenirs, donde sí encontré cosas muy lindas. Entrar es gratis y las cosas que puedes comprar vienen en todos los precios.

TIP: Si compras con tarjeta de crédito y en tu país usas una clave para pagar con la tarjeta, ten tu pasaporte siempre a mano. Allá ellos usan una firma que va al reverso de la tarjeta de crédito y no usan pin pass. Cuando vean que tu tarjeta no la tiene, te pedirán el pasaporte para ver tu firma, si no lo muestras, no podrás comprar.

¿Has visitado Londres? ¿Qué fue lo que más te gustó? ¡Cuéntame!

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